Yo diferencio
feminismo y feminazismo. El feminismo es pro-sexual (por que para las mujeres, igual
que para los hombres, el propósito final de la vida es la satisfacción sexual),
el feminazismo es anti-sexual.
Yo apoyo el
feminismo: aquello que da a las mujeres más derechos sexuales. Obviamente me
opongo al feminazismo.
Otra distinción que hago, sobre mí, es que soy marxista, pero no comunista.
No es tan raro como parece. Al definirme como marxista, me refiero a los
escritos filosóficos de Marx, no al movimiento político en el cual él fue
activista.
La filosofía de Marx no es anti-sexual. Y obviamente no sintonizo con
el ñoño orden sexual que han promovido típicamente los gobiernos comunistas,
especialmente en Asia.
Una clave de la filosofía de
Marx es, en el original alemán: Das Sein
bestimmt das Bewusst-Sein. Cito esto en alemán, por que en alemán, se
contraponen "Sein" y
"Bewusst-Sein". "Sein" puede ser traducido simplemente como
"existencia" pero, para percibir el aura alemana del término, una traducción más adecuada sería algo así
como "los modos de nuestra existencia". "Bewusst-Sein" es
más fácil de traducir. Significa "auto-consciencia". En alemán, la
ortografía correcta es sin el guión, Bewusstsein,
no Bewusst-Sein. He añadido el guión
para los lectores no germánicos, para
resaltar que la palabra "Sein" forma parte de
"Bewusstsein". Así pues, relacionar ambos términos da a la
comprensión de la filosofía de Marx un componente poético añadido a su
profundidad filosófica.
Lo que Marx
señalaba es que no son nuestras mentes las que determinan nuestras opiniones,
si no nuestros intereses, independientemente de que lo admitamos o no, e
incluso de que seamos conscientes de la conexión entre nuestros intereses y
nuestras opiniones.
Voy a poner dar
algunos ejemplos sencillos. Apuesto el sueldo de un año a que, si hiciéramos
una encuesta entre criadores de ganado, la amplia mayoría de ellos mantendrían
la afirmación de que comer carne es sano. Pero, si les dices que eso es lo que opinan por que se benefician
de que la gente coma carne, muchos de ellos negarán vehemente esa “acusación” y
empezarán a citar investigaciones científicas, así como autoridades como su abuela
que llegó a los 95 años con una dieta diaria de carne.
Ahora bien, si
hacemos la misma encuesta en cultivadores de productos vegetales, tendremos el
mismo resultado, sólo que en este caso el secreto de la salud serán los
vegetales en lugar de la carne. Y ellos, también, se enfadarían si se les
acusara de ser parciales en favor de sus propios intereses.
Los ejemplos citados establecen la conexión entre las opiniones de la
gente (su ideología) y sus intereses. Esto está en concordancia la explicación
del mundo del marxismo estándar. Casi todo era reducido a condiciones
económicas.
Hoy, tal modelo del mundo recorre un largo camino explicando las
economías de la necesidad. Pero en el mundo actual de abundancia, otros
intereses juegan un rol importante. Los intereses sexuales.
Igual que ciertos
ganaderos son de la opinión de que comer carne es saludable, otros hombres y
mujeres están a favor de aquellas costumbres sexuales que potencialmente les
benefician.
Pongamos a prueba esta
suposición. Entre todos los hombres, probablemente los bien parecidos estarán mayoritariamente
a favor de la abolición de los procesos criminales contra los adúlteros. Por
otro lado, los hombres que apenas se han casado a los cuarenta estarán
probablemente más a favor del castigo estricto para el adulterio.
Ambos grupos
citarán toda clase de argumentos deshonestos en ayuda de sus puntos de vista,
pero negarán vehementemente que sus puntos de vista tengan nada que ver con sus
intereses (hombres jóvenes y bien parecidos se interesan por las mujeres de
otros hombres, pero los hombres recién casados no quieren perder a las mujeres
que ven como de su propiedad).
Las mujeres que han
sido abandonadas por sus maridos tienen una ideología distinta que las
jovencitas atractivas que se beneficiarían de que los hombres ricos previamente
casados queden disponibles.
Nuevamente, no
esperemos que alguno de los dos grupos admita que sus opiniones (y sus
ideologías) son justamente reflejo de su interés sexual. Más bien ambos grupos
tomarán altos principios morales como referencia y argumentarán en base a tales
principios.
Hoy, en esta era de
pluralismo moral, las coaliciones con las cuales la gente está favor o en
contra varían. Pero en modo amplio, éstas reflejan sus intereses sexuales. Uno
de los intereses que puede despertar solidaridad es la meta de excluir la
competencia no deseada.
Las mujeres de más
de 30 típicamente están a favor de restringir la conducta sexual de las chicas
de menos de 18. Las mujeres y las chicas de los países desarrollados están en
contra de que los hombres viajen a países del Tercer Mundo en busca de
aventuras sexuales. Pero nunca admitirán que su visión en estos temas son
ideologías (un reflejo de sus intereses sexuales). Antes bien pretenderán
actuar en solidaridad con las mujeres oprimidas allende los mares. Y apoyarán
campañas contra el tráfico y la prostitución de niños en el Tercer Mundo.
Dejo que el lector
analice las motivaciones que hay detrás del feminazismo. Pero estoy seguro de
que la motivación real no es una idea abstracta de un mejor orden mundial. El
feminazismo no es más que otra ideología que refleja intereses sexuales.